Un pequeño remanso costero y un lugar para bañarse en plena naturaleza
La playa del Corps de Garde es una pintoresca cala enclavada entre los acantilados, perfecta para los amantes de los entornos naturales y salvajes. Accesible a pie desde la ruta GR34, este pequeño rincón de arena protegido ofrece un ambiente tranquilo para el baño. Ideal para un descanso lejos de las multitudes, seduce por sus paisajes típicos de la costa bretona y su atmósfera relajada.
Información adicional
Se aceptan animales: non


